Minería en Bitcoin

Los bitcoins son la recompensa a los mineros la cual, está estipulada en el código abierto de Bitcoin y se va dividiendo a la mitad cada 210,000 bloques o lo que es lo mismo, unos 4 años aproximadamente, contando que cada bloque se mina cada 10 minutos de media.

Durante los primeros  4 años de Bitcoin (2009 – 2012) se recompensaba por cada bloque minado con una recompensa de 50 bitcoins, cambiando entonces a la mitad, 25. Aproximadamente en Julio de 2016 se reducirá a 12,5. Este suceso, en el caso anterior repercutió notablemente en un aumento del precio de un bitcoin y si todo sigue las previsiones será así hasta el año 2.140, fecha final aproximada del fin de la aparición de nuevos bitcoins.

Este hecho de dividir la recompensa a la mitad cada 4 años aproximadamente es conocido como Halving. Todo bitcoin que existe lo tuvo, primero que nadie, un minero y es la forma en la que se van liberando los 21 millones de bitcoins que existirán.

El coste de minado no siempre es el mismo. Debido a la complejidad dinámica en el minado de Bitcoin, este puede costar más o menos dependiendo de la competencia la cual, viene dada por el planteamiento de un reto matemático que siempre es igual en su proceso pero en el que sus variables son diferentes y solo puede resolverse probando números al azar sin parar hasta dar con el resultado que se busca en ese momento.

En este proceso los mineros buscan convertir la información de las transacciones que formarán parte del nuevo bloque en un código hash, una vez resuelto este bloque se sella, se añade a la cadena de bloques, “blockchain” y se comienza a generar el siguiente.

El proceso puede parecer sencillo, pero no lo es ya que el “hash” generado debe cumplir unos parámetros que establece el código abierto de bitcoin. Por ello los mineros deben jugar con distintas variables. Por una parte el propio “hush” del bloque anterior, y partes aleatorias de información del bloque con el que trabajan, llamadas “nonces”. Realizando así millones de pruebas hasta encontrar un “hash” correcto para ese bloque. El primer minero en encontrarlo dentro de los miles de nodos que lo buscan a mismo tiempo, se lleva la recompensa. Bitcoin de hecho, se caracteriza por disponer, y es una de sus mejores bazas, de la red computacional más potente del planeta.

Minar tiene altos consumos eléctricos y esos consumos tienen un coste. De esta forma, si de repente se dispara la demanda, minar sería tan rentable que muchos otros mineros querrán ganar dinero, y al ponerse a minar suben la complejidad del minado, con lo que el coste volverá a aproximarse a lo que la gente esté dispuesto a dar por cada bitcoin.

Este modelo genera un tira y afloja, un típico proceso dinámico de fijación de precios, que hace que el valor del Bitcoin siempre esté respaldado por su coste de minarse, por lo que el bitcoin tiene un valor intrínseco, y no es FIAT en el que las monedas y billetes en circulación no tienen un valor intrínseco y sólo están avalados y certificados por sus entidades emisoras.

→ El Bitcoin lo creamos todos!

En el sistema tradicional monetario, cuando un Gobierno necesita más saldo simplemente lo imprimen. En el sistema Bitcoin, no se crea, se descubre. A este hecho se le llama minar.

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